Sin pan

Uno valora las cosas cuando no las tiene. Lo más básico,
como es el pan, aquí no hay donde comprarlo.
No hay panaderías porque cada familia hace su propio pan.
Hay un par de pequeñas tiendas donde abastecerse con lo
más esencial: azúcar,  espaguetis, etc.
Pero no hay pan… Salmón y huevos caseros
pueden comprarse a algún lugareño.

A la Sra. Laura, prácticamente la única vecina de las
cabañas, se le puede encargar cada día unos ricos
panes amasados de horno de leña, o que prepare
ricos platos caseros como unos mejillones al vapor
recién sacados de la misma playa, o un salmón
de la Bahía o una mermelada de moras recogidas
del bosque. Todo esto es posible…
Pero si busca restaurantes, no, no los hay,
ni para turistas, porque estamos en Huelmo,
Zona No Turística (pero con todo lo que muchos turistas buscan)