Huelmo no es un típico destino turístico, no está adaptado
para la visita turística y he aquí la paradoja, tiene todo
lo que muchos turistas quisieran ver: el Sur del Sur,
que permanece intacto en su estado original.
Uno mismo, recorriendo los caminos aprecia cómo vive
la gente en la naturaleza y con la naturaleza y los recursos
que ésta ofrece: el mar, la tierra, los animales, los árboles…
Seguro se encontrará con algún lugareño, gente sencilla
y amable, siempre dispuesta a conversar…
En Huelmo uno siente cómo es la vida cerca del fin del mundo…

Si viajas al sur de Chile, pasar unos días en Huelmo es como ver
sin molestar o mirar sin ser visto porque el viajero no supone una
fuente económica y por tanto, nadie le presta mucha atención.
Aquí no hay bares, ni restaurantes,
ni tiendas de souvenirs.
El visitante podrá extasiarse ante la belleza
que le rodea, el sonido del mar y los pájaros,
en compañía de los volcanes siempre presentes.